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Ideología de Género ¿Nueva Política de Estado?

Tenemos un gobierno entrante, pero desgraciadamente las amenazas previas para dar paso a cambios legislativos propios de la agenda nacional e internacional de la ideología de género han lanzado una andanada de iniciativas tendientes a afirmar los temas relacionados con aborto, matrimonio igualitario, legalización de drogas, libre ejercicio de profesión, los que traen en aparejadas una serie de temas que afectan la esfera y el quehacer propio de las iglesias o confesiones; adopción, libertad de expresión, libertad religiosa, libertad de conciencia, derecho de los padres sobre sus hijos, lo que desde la época de Plutarco Elías Calles no se veía, callar a los ministros de culto.

Hemos observado que los derechos humamos en nuestro país, tienen beneficiarios únicamente a grupos minoritarios de ideología de género, para los demás ciudadanos es mejor esperar sentados. Cuatro son los principios que sustentan los derechos humanos:

El principio de universalidad deviene del reconocimiento de la dignidad que tienen todos los miembros de la raza humana sin distinción de nacionalidad, credo, edad, sexo, preferencias o cualquier otra, por lo que los derechos humanos se consideran prerrogativas que le corresponden a toda persona por el simple hecho de serlo. No se ha aplicado a la libertad de creencias, por el contrario todavía somos objeto de discriminación.

El principio de interdependencia consiste en que todos los derechos humanos se encuentran vinculados íntimamente entre sí, de tal forma, que el respeto y garantía o bien, la transgresión de alguno de ellos, necesariamente impacta en otros derechos.

En el entendido de que por esta interdependencia unos derechos tienen efectos sobre otros, se debe tener una visión integral de la persona humana a efecto de garantizar todos y cada uno de sus derechos universales. No se ha considerado la vinculación del derecho a la libertad religiosa con los demás derechos, no se ha valorado ni mucho menos tomado en cuenta, la religión no tiene cabida con los demás derechos humanos.

El principio de Indivisibilidad indica que todos los derechos humanos son infragmentables sea cual fuere su naturaleza. Cada uno de ellos conforma una totalidad, de tal forma que se deben garantizar en esa integralidad por el Estado, pues todos ellos derivan de la necesaria protección de la dignidad humana. Este principio se nos ha aplicado pero para ceder en nuestras convicciones.

El principio de progresividad establece la obligación del Estado de generar en cada momento histórico una mayor y mejor protección y garantía de los derechos humanos, de tal forma, que siempre estén en constante evolución y bajo ninguna justificación en retroceso. Inexistente porque el marco de libertad no se ha ampliado, ni habido progreso en la legislación para ampliar todos los ámbitos en el que la persona debe ejercer sus convicciones religiosas.

La libertad religiosa es un derecho humano, sin embargo estos principios no han estado presentes en diversos fallos que ha emitido nuestro máximo tribunal, cuando han colisionado con otros derechos, las preferencias religiosas han tenido que irse al último de la fila, debemos entender que la libertad religiosa se consolida cuando el individuo sujeto de derecho puede vivir plenamente conforme a sus convicciones religiosas, en nuestro país solo gozamos de la libertad de una forma muy parcial, como decir que hay libertad de conciencia cuando no está en nuestra Constitución la objeción de Conciencia, como decir que hay libertad de culto cuando solo en los templos se puede hablar de religión, si lo hacemos en espacios públicos hay que pedir permisos a las autoridades, quienes siempre argumentan que se afectan derechos de terceros. Se permiten marchas del orgullo gay, protestas de grupos que no cumplen con sus obligaciones laborales, cuando nuestro fin es el bien espiritual de las personas, cada día nuestro marco jurídico de libertad parcial se cierra mas, vamos por el camino de la prohibición, por la restricción.

Se suma a esta difícil situación la llegada de las nuevas legislaturas locales y federales con el triunfo de la izquierda, quienes traen entre sus filas a las huestes de la ideología de género, no esperaron ni la toma de posesión presidencial, estas iniciativas marcan un nuevo tinte, el del sentimiento antirreligioso, el de usar los órganos del Estado para tipificar delitos de odio, propios de sociedades autoritarias y de revanchas sociales.

Dos iniciativas son emblemáticas, una presentada en el Congreso de la Ciudad de México por el Diputado Temistocles Villanueva Ramos del partid  MORENA el  25 Septiembre:

Único: se reforma el segundo párrafo, se agrega un tercero y se recorren los últimos dos párrafos del artículo 206 Bis del Código Penal de la Ciudad de México, para quedar de la siguiente manera:

Art. 206 Bis:

[…]

Se entenderá también como tortura y se sancionará con las penas previstas en el presente artículo, a quien obligue o aplique sobre una persona métodos tendientes a anular el libre desarrollo de la personalidad, orientación sexual, identidad y expresión de género de la víctima o a disminuir su capacidad física o mental, aunque no cause dolor físico o angustia psicológica. Queda prohibido cualquier contrato, tratamiento, terapia o servicio que cambie, reprima o elimine la personalidad y las manifestaciones de identidad de género y orientación sexual.

Se impondrán de uno a tres años de prisión y de cien a trescientos días multa, en los casos en que la madre, padre, tutora o tutor, parientes por consanguinidad hasta el segundo grado, profesional de la salud o ministro de culto; instigue, autorice o inflija en menores de dieciocho años dolores físicos o mentales y las terapias de conversión a las que hace referencia el párrafo anterior.  

La otra iniciativa similar a la anterior fue firmada por las senadoras, Minerva Citlalli Hernández Mora del partido Morena y Patricia Mercado del Partido Movimiento Ciudadano el día 4 de Octubre:

INICIATIVA CON PROYECTO DE DECRETO POR EL QUE SE ADICIONAN UN ARTÍCULO 149 QÚATER AL CÓDIGO PENAL FEDERAL Y UN ARTÍCULO 465 BIS A LA LEY GENERAL DE SALUD PARA PREVENIR Y SANCIONAR LAS PRÁCTICAS QUE PRETENDEN CORREGIR LA ORIENTACIÓN SEXUAL DE LAS PERSONAS.

Primero. Se adiciona un artículo 149 Quáter al Código Penal Federal, para quedar como sigue:

Artículo 149 Quáter. Se impondrá la misma sanción prevista en el artículo inmediato anterior, a la persona moral o física que promueva, imparta, aplique, obligue o financie cualquier tipo de tratamiento, terapia, servicio o práctica, con o sin fines de lucro con el objetivo de obstaculizar, restringir, impedir, menoscabar, anular o modificar la orientación sexual, identidad o expresión de género de una persona.

Se aumentará al doble la sanción prevista en el primer párrafo del presente artículo, en los casos en que las conductas tipificadas se realicen en contra de personas menores de dieciocho años, adultos mayores o personas que no cuenten con la capacidad de comprender el hecho.

En caso de que sea el padre, madre o tutor de la víctima los que incurran en las conductas sancionadas, se les aplicará las sanciones de amonestación o apercibimiento a consideración del Juez.   

Este delito se perseguirá por querella.                           

Ante este panorama, como quedarse callado.

 

Autor: Arturo Noé Velázquez

Texto extraído de Revista Contácto

Disponible aquí

 

Libro: La Virgen María

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